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La curva de nuevos contagios de coronavirus no desciende y en lo que va del mes de octubre Rosario registró 17.819 casos; es decir que en 19 días notificó el 45,7% del total de infectados desde marzo.

Desde la Asamblea de Trabajadores de la Salud Colectiva vienen reclamando formas más activas de administrar la pandemia.

“La curva de contagios, fallecidos y letalidad sigue en ascenso. La pandemia, tanto en Rosario como en la provincia, a pesar de todos los esfuerzos que se realizan desde los trabajadores de la salud, continúa descontrolada por el alto índice de circulación viral, lo que se demuestra con el alto porcentaje de hisopados positivos”, advirtió el médico e investigador de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Jorge Kohen.

En el plano político comunicacional debe reasumir el Estado municipal y provincial la responsabilidad que ha descargado en la ciudadanía y comunicar sin mensajes contradictorios las medidas adoptadas. Y en lo económico se debe asistir a los sectores que en los momentos de cierre no pueden trabajar, lo que implica no sólo subsidios sino no cobrar tasas, impuestos y servicios”, describió Kohen.

Contundente Consenso:

Para el vicedecano de la Facultad de Medicina, Damián Lerman, la situación epidemiológica actual demanda la toma de decisiones. No obstante, confió el infectólogo, esas medidas no las pueden tomar sólo los especialistas en salud.

“Creo que los cierres intermitentes de actividades, que van y vienen, son una solución momentánea para un momento coyuntural. Pero cuando uno abre y cierra no puede solamente tomar en cuenta aspectos biológicos, epidemiológicos o científicos, debe tener en cuenta las consecuencias que esto tiene en cuestiones económicas, psíquicas y sociales. Y en eso se juega la política, que es lo que hace que estas decisiones tomen realce”, explicó.

“Toda decisión tiene que ser tomada por consenso”, ya que “no caben dudas de que en este momento de la epidemia la gente debería estar circulando menos, pero a esta altura del partido ya se puso sobre el tapete que las decisiones sanitarias tienen que ver con todo el espectro social y no pueden quedar sólo en manos de médicos, científicos o infectólogos”.

“Estas decisiones tiene que ser puestas en discusión con todos los representantes y actores sociales, de la economía, de la política, de las ciencias y lograr un consenso importante”.

Por su parte, la presidenta del Colegio de Médicos de Rosario, Angela Prigione, coincidió en el diagnóstico con el secretario de Salud municipal, quien advirtió que si el sistema se sigue tensionando habrá que ir hacia restricciones intermitentes. No obstante, dijo que “hay que evaluar si la población está en condiciones, psicológica y socialmente, de ir hacia una restricción más rígida”.

La médica advirtió que el número de camas críticas mejoró a partir del convenio que la provincia firmó con sectores de la salud privada, pero planteó su preocupación por la situación de los recursos humanos.

“El personal de salud es irreemplazable y está en una situación de estrés total, con una gran carga de trabajo, física y psicológica, y altos porcentajes de contagios”, sostuvo.

En ese punto advirtió que los recursos humanos “son irreemplazables” y recordó que “hay sectores que tuvieron que refuncionalizarse o cerrarse porque no tienen cómo reemplazar al recurso humano. Eso es lo que nos tiene en alarma porque no hay nada que podamos hacer, salvo que vengan profesionales de otras localidades, pero es poco probable, porque a nuestro alrededor la situación es muy parecida”.

Por eso, la profesional consideró que “lo menos que podemos hacer es continuar con la misma forma de restricciones, pese a que ya hay muchísimas flexibilizaciones”.

“No nos queda más que concientizar a la población de que no es el momento para estar internado, no es el momento para enfermarse, ni es el momento para necesitar una cama crítica, porque nos las hay”, admitió con crudeza Prigione.

 

Se trata del doctor Enrique García, que desde hacía 40 años se desempeñaba al frente del área de hemoterapia que él mismo ayudó a crear en el del efector de salud céntrico donde también trabajan su esposa y sus dos hijos.

García contrajo el coronavirus hace unas semanas y su condición fue empeorando en los últimos días. Durante el fin de semana tuvo que ser internado en el área de cuidados intensivos del sanatorio y ayer finalmente se confirmó su deceso por una neumonía producto del coronavirus.

 

La Asociación de Médicos de la República Argentina (Amra) salió en defensa del médico Marcelo Palau, a quien quieren echar de Cañada del Ucle –a 120 kilómetros de Rosario– porque tiene coronavirus. El sindicato, al que pertenece el propio Palau, anticipó que van a pedir que en esa localidad no haya más profesionales de la salud.

Sobre esto, el Sindicato denuncia que lo ocurrido en Cañada del Ucle con el médico del Samco es un “linchamiento social”.

“Lo que está pasando con ese médico de Cañada del Ucle es un linchamiento social. Un espanto. Nosotros vamos a apoyarlo en todo y creo que ningún médico tiene que ir a trabajar más ahí. Vamos accionar defendiéndolo con abogados. No se merecen un médico”, expresó Sandra Maiorana, secretaria general de Amra Rosario, quien en explicó que el profesional “como su familia están bajo un escarnio público con esas reacciones sociales más las reacciones de los empleadores. Hay un destrato muy importante”.

“Es una especie de inquisición lo que está pasando con los médicos. Toda su vida trabajó ahí, nunca tuvo vacaciones y no se podía ir los fines de semana porque el pueblo quedaba sin médico”, agregó Maiorana en diálogo con LT8.

Sobre la situación compleja que se vive en la pandemia y las necesidades laborales consideró: “Los médicos están exponiendo su vida y la de sus familias y encima se los considera culpables de todo. Hoy somos las brujas de la inquisición”.

“El sector médico no da más. Se está planteando en qué puede trabajar para no trabajar más en medicina. Los tiempos en estos momentos son duros. Este miércoles 19, el mismo día que el gobierno provincial decidió abonar el bono de 3 mil pesos, vamos a volver a estar de paro, estamos pidiendo la apertura urgente de la paritaria salarial con un aumento acorde a la inflación y por el riesgo de morbimortalidad que tenemos los trabajadores de la salud. La medida de fuerza será sin concurrencia a los lugares de trabajo con mantenimiento de las guardias mínimas”.