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El Concejo Municipal de Rosario indaga por las amenazas y extorsiones que sufrieron gastronómicos instalados en la zona de Pichincha y por el presunto desembarco de capitales del delito en el mismo rubro sobre la avenida Pellegrini. El cuerpo aprobó un pedido de informes del edil Roy López Molina, presidente del bloque Cambiemos y de la Comisión de Control, Convivencia y Seguridad Ciudadana.

«Solicitamos a la Municipalidad informes sobre la cantidad de habilitaciones y cambios de titularidad de establecimientos ubicados en esas zonas entre marzo de 2020 y mayo de 2021. El objetivo es hacer un análisis exhaustivo acerca de si detrás de esas modificaciones aparecen nombres que están directa o indirectamente vinculados a actividades ilegales, o cuyos antecedentes no están vinculados al rubro», explicó López Molina.

La iniciativa surgió porque «comerciantes y trabajadores gastronómicos vienen sufriendo diversos hostigamientos por parte de presuntas bandas criminales que buscan extorsionarlos, como quedó reflejado semanas atrás con lo sucedido a distintos bares de Pichincha» y por «la preocupación de distintos actores especialmente en Pellegrini frente al avance de determinados grupos vinculados con el delito que podrían ser nuevos adquirentes de los fondos de comercio».

Como antecedente, recordó el caso de Andrés Bracamonte, por quien el Concejo Municipal -por iniciativa del edil- puso el foco en seis chapas de taxis que eran administradas por terceros de su entorno. Posteriormente, esas licencias de servicio público fueron incluidas por el fiscal Miguel Moreno en una causa por lavado de activos de origen delictivo.

«Corresponde a la Justicia imputar. El municipio sólo otorga habilitaciones. Pero el Estado en su conjunto no puede ser partícipe por omisión de estas maniobras anteriormente mencionadas, lo cual nos obliga a poner el foco y estar a la vigilia de que no avance la economía delictiva de las bandas que se buscan erradicar», considera Roy López Molina.

Hechos preocupantes

El actual pedido de informes fue impulsado tras la difusión de mensajes que recibieron comerciantes. «Podría tratarse de alguna banda con cierto poder que se aprovecha del terror que generan y a cambio de plata ofrecerles protección de ellos mismos, una metodología que en el último tiempo es moneda corriente en Villa Gobernador Gálvez», graficó el concejal.

López Molina expresó una «enorme preocupación porque aquello que por momentos se invisibiliza por pertenecer a la periferia tampoco nos movilice cuando tenemos pruebas de que algo está pasando en el sector comercial-gastronómico de Pichincha o en el corredor de Avenida Pellegrini».

Incluyó a estos hechos junto a otros de gravedad como la revelación de que un empresario buscaba eliminar a la competencia recurriendo a sicarios, la presencia del jefe de la barra de Newell’s en la Defensoría del Pueblo y el de «la financiera trucha de un grupo de acomodados que le vendían dólares sucios al narcotráfico».

Este es un fin de semana extra largo en el país. Sin embargo en la ciudad, en el marco de un año durísimo para las ventas mayoristas y minoristas por la pandemia del coronavirus y la cuarentena, la mayoría de los comercios barriales y de los centros comerciales a cielo abierto van a abrir este lunes, según adelantaron desde el sector.

Los comercios rosarinos estarán abiertos desde las 10 de la mañana tanto en los barrios como en el centro de la ciudad según se supo de boca de Miguel Rucco, presidente centro comercial San Luis, también señalo que mucho de esos locales abiertos serán atendidos por sus dueños.

 

 

A partir de este martes, los comercios del centro volvieron a su horario tradicional de 9 a 20. Se espera que con el cambio las ventas podrán tener un repunte luego de un año atípico.

Tras un año difícil en las ventas por la pandemia, la cartera de Comercio ya se encuentra al habla con la Asociación Empresaria, y Chale adelantó: “Tendremos con los centros comerciales barriales para que la semana próxima o la siguiente, ya en el mes de diciembre tener alternativas de premociones en dos sentidos: para promocionar las compras y también para distribuir la posibilidad de compras. Es decir que no se concentre, como es habitual, en los últimos días del año previo a navidad, lo que generaría aglomeraciones indeseadas por la pandemia”.

Para esto se planifica “como en el día de la madre y día del padre tener una distribución un poquito más repartida, haciendo uso de algunas herramientas del comercio electrónico, compensando el céntrico y de barrio”. Aclaró que “no será un verano normal, pero se busca dar distintas alternativas para incentivar la compra en los comercios de cercanía y en el casco histórico”.

 

Nota: Nico Llanos

Charlamos con la concejal Renata Ghilotti  sobre la actualidad en la ciudad de Rosario.

 

El gobierno provincial, Omar Perotti, se enfrenta a un dilema clave en medio de la pandemia.

El aumento de casos positivos de Covid-19 amenaza los planes de levantar las restricciones impuestas por 14 días que vencen este viernes. Mientras el sector de la salud, tanto privados como asesores, le piden prorrogar la medida ante la capacidad al límite del sistema, del otro lado la actividad económica podría complicarse aún más si no vuelve al ruedo.

Los expertos sanitaristas que aconsejan al gobernador se inclinan por no abrir más actividades. Incluso, la impronta que han demostrado médicos, terapistas y demás personal de  salud privado, se ha profundizado estos últimos días al remarcar que la atención está al límite y cualquier aumento de casos producirá el desborde.

Tal es el caso de la Asociación Médica de Rosario que emitió  un comunicado y un fuerte spot como forma de concientizar y exponer la problemática.

Durante los últimos 10 días las camas críticas llegaron a un máximo de ocupación, y hoy en día es un puñado de lugares libres para ocupar. Por eso piden una prolongación por lo menos una semana más para amesetar la curva epidemiológica que por ahora no llegó a mejoras significativas.

La otra pata de este dilema que tiene en sus manos Perotti es sobre lo económico. Hay quienes plantean que un endurecimiento podría derivar en actitudes rebeldes complicado. De hecho ya se ven personas en la vía pública por fuera de todas las restricciones y prevenciones remarcadas.

Por ello, apuestan a habilitar algunas actividades y rubros, apostando al aire libre, con los protocolos ajustados. El sector gastronómico es el que mayor impulsa una reapertura por miedo a tener que bajar las persianas.