Entradas

A partir de este martes, los comercios del centro volvieron a su horario tradicional de 9 a 20. Se espera que con el cambio las ventas podrán tener un repunte luego de un año atípico.

Tras un año difícil en las ventas por la pandemia, la cartera de Comercio ya se encuentra al habla con la Asociación Empresaria, y Chale adelantó: “Tendremos con los centros comerciales barriales para que la semana próxima o la siguiente, ya en el mes de diciembre tener alternativas de premociones en dos sentidos: para promocionar las compras y también para distribuir la posibilidad de compras. Es decir que no se concentre, como es habitual, en los últimos días del año previo a navidad, lo que generaría aglomeraciones indeseadas por la pandemia”.

Para esto se planifica “como en el día de la madre y día del padre tener una distribución un poquito más repartida, haciendo uso de algunas herramientas del comercio electrónico, compensando el céntrico y de barrio”. Aclaró que “no será un verano normal, pero se busca dar distintas alternativas para incentivar la compra en los comercios de cercanía y en el casco histórico”.

 

Representantes de distintas actividades comerciales de la ciudad se manifestaron este sábado para repudiar la restricción dispuesta en el nuevo decreto provincial, el cual prohíbe durante 14 días corridos todo tipo de circulación y actividades desde las 19.30 a fin de frenar el aumento de la curva de contagios.

La medida era llevada a cabo por gastronómicos, gimnasios autoconvocados, canchas de fútbol 5, Idear, sindicatos, comercios, pymes, proveedores, pintores, plomeros, electricistas y taxis, quienes se concentraron desde las 19 en Oroño y Jujuy para exhibir su descontento por las medidas adoptadas por el gobernador Omar Perotti, a raíz del incremento de casos en Santa Fe.

Representantes de actividades comerciales rechazan las medidas dispuestas.

Bajo las consignas «#RosarioQuiereTrabajar», «El virus no tiene horario» y «el trabajo también es salud«, gran cantidad de personas se concentró en esa esquina ante la atenta mirada de efectivos policiales. Mientras tanto, algunos curiosos y enfadados con la medida dispuesta por Perotti pasaban en auto tocando bocina en apoyo a la protesta.

Mientras cantaban al grito de «queremos trabajar», los empleados de los locales gastronómicos de esa tradicional esquina comenzaron a apilar sillas y mesas para proceder al cierre dispuesto por el gobierno provincial.